Zully Angeles - 14/01/2026
El destino del Campeonato de NXT ha quedado definido. Luego de que Oba Femi dejara el título vacante la semana pasada, la edición de hoy de la marca amarilla no solo ofreció acción de alto nivel, sino que también aclaró el panorama sobre quién será el próximo líder de la división.
La Gerente General, Ava, abrió el show para abordar el futuro del Campeonato de NXT. Rodeada por el roster masculino, instó a las superestrellas a dar un paso al frente para liderar la nueva era de la marca; sin embargo, el segmento fue interrumpido por Ricky Saints, quien con actitud arrogante aseguró ser el único con el estatus para portar el oro, exigiendo incluso que se le entregara el cinturón sin necesidad de competir.
Pese a las presiones de Saints, la gerencia de NXT confirmó que el próximo monarca deberá ganarse el lugar en la cima. Ava anunció oficialmente que el 3 de febrero se llevará a cabo un Ladder Match de seis hombres para determinar al nuevo dueño del título. La noticia fue acompañada por la revelación de que los combates clasificatorios para este encuentro de escaleras comenzarán la próxima semana, abriendo una oportunidad de oro para todo el elenco.
La tensión alcanzó su punto máximo cuando el cinturón fue elevado hacia lo alto de la arena, quedando fuera del alcance de los competidores. Este movimiento desató un altercado masivo en el cuadrilátero, donde Keanu Carver emergió como la figura más destructiva de la noche. Carver no solo limpió el ring, sino que lanzó una advertencia directa al destrozar la mesa de comentaristas con el cuerpo de Brooks Jensen, consolidándose como el último hombre en pie y el gran favorito al título.