Zully Angeles - 26/01/2026
En una reciente entrevista, el exguionista de WWE, Jimmy Jacobs, reveló que Roman Reigns fue el talento más complejo de manejar creativamente entre 2015 y 2016. Durante este periodo, el luchador se encontraba en una etapa de transición crítica, buscando consolidar su carrera individual y encontrar el momento ideal para brillar como la nueva cara de la empresa.
Jacobs detalló que el reto principal era su personaje de "babyface", el cual carecía de una voz propia y definida en aquel entonces. Esta falta de identidad dificultó que los escritores lograran una conexión auténtica con una audiencia que, en ese momento, se resistía a aceptarlo como el héroe principal de la compañía, un panorama que cambió drásticamente con los años.
A este reto se sumó la supervisión constante de Vince McMahon, quien ya había decidido que Roman sería la próxima cara de la empresa. Según Jacobs, el camino creativo para un técnico estelar es mucho más estrecho que el de un rudo, y al estar todos los ojos puestos en él, el margen de error era mínimo. Esta presión evitó que el luchador pudiera explorar una identidad más auténtica en sus primeros años.
Jacobs aclaró que estas dificultades no fueron una falta de talento de Reigns, sino una etapa de búsqueda de identidad, pero esta situación dio un giro radical años después con el nacimiento de la facción "The Bloodline", donde finalmente Roman encontró la voz fuerte y el carácter imponente que le permitieron dominar la industria.