Sebastián Martínez - 23/02/2026
Gunther no es fruto de una moda ni de una copia estilística. Antes del show de RAW en Atlanta, el campeón dejó claro que su identidad dentro del ring no nace de referentes televisivos, sino del roce directo con rivales que moldearon su carácter competitivo desde sus primeros años.
Durante una entrevista en un programa de radio local, el Ring General explicó que sus principales influencias no provinieron del producto de WWE, sino de los luchadores con los que compartió cuadrilátero mientras se abría camino en Europa y Japón.
Me influyeron sobre todo los luchadores con los que competí al empezar. Timothy Thatcher, Daisuke Sekimoto, Zack Sabre Jr., Ludwig Kaiser… Me desarrollé un poco en la oscuridad, en el laboratorio. Luego llevé todo eso a WWE para hacerlo funcionar en el mayor escenario posible. Lo hice a mi manera y estoy muy orgulloso de ello.
Sus palabras reflejan una construcción metódica. Gunther no siguió el patrón habitual de adaptar su estilo a lo que funcionaba en televisión, sino que consolidó una base técnica sólida y la trasladó intacta al escaparate global. Esa coherencia es, precisamente, una de las claves de su aura dominante.
En la misma conversación también se refirió al reciente cambio en su presentación, al recuperar como tema de entrada la “Sinfonía Nº 9” de Antonín Dvořák. Lejos de darle un significado estratégico, ofreció una explicación directa: simplemente le gusta más esa pieza y sentía que era el momento de volver a ella.