Sebastián Martínez - 12/04/2026
Gable Steveson, medallista de oro olímpico en Tokio 2020, ha firmado oficialmente con UFC. El anuncio se llevó a cabo durante la cartelera principal de UFC 327 de este sábado 11 de abril, confirmando su debut en UFC 329 el 11 de julio durante International Fight Week en Las Vegas.
Joe Rogan celebró la noticia en vivo: "Heavyweight se puso interesante. Gable es mi prospecto número uno, se mueve como gato. Estoy muy emocionado".
Con 3-0 en MMA profesional (todos nocauts en primer round), Steveson debutó en septiembre 2025 y suma victorias sobre Kevin Hein (24 seg), Hugo Lezama y otro rival regional. Actualmente, entrena con Jon Jones en La Bodega Fight Team. Su palmarés incluye dos títulos NCAA, dos Dan Hodge Trophies, cinco All-American y medallas internacionales en freestyle.
De WWE a UFC heavyweight
Tras un breve paso por WWE y pruebas NFL con Buffalo Bills, el luchador de 25 años elige MMA. UFC 329 coincide con rumores del regreso de Conor McGregor, elevando el perfil de su debut. Steveson aún tiene un combate RAF el 30 de mayo ante Alexandr Romanov antes de su octágono oficial.
El paso de Gable Steveson por WWE dejó la sensación de una oportunidad desaprovechada. Su fichaje en 2021 fue presentado como la llegada de un atleta especial, respaldado por su medalla de oro olímpica y su brillante historial en la lucha universitaria, por lo que desde el inicio se generó una enorme expectativa en torno a su futuro dentro de la empresa.
Sin embargo, esa proyección nunca llegó a traducirse en una presencia sólida sobre los cuadriláteros. Aunque apareció en eventos señalados como WrestleMania 38, fue incluido en el Draft y llegó a pasar por Raw, SmackDown y NXT, su desarrollo fue mucho más lento de lo esperado y apenas contó con una lucha televisada de relevancia antes de su salida.
Con el paso del tiempo, su aventura en la compañía fue perdiendo fuerza hasta finalizar en mayo de 2024, cuando WWE decidió prescindir de él. Ya en 2026, el propio Steveson admitió que no estaba entregado al cien por cien a la lucha libre profesional, al reconocer que seguía dividido entre WWE y su deseo de competir en otros ámbitos, una situación que terminó marcando el fracaso de una etapa que prometía mucho más de lo que finalmente dejó.