Sebastián Martínez - 27/05/2026
Vince McMahon y Nick Khan han recibido un duro revés en la demanda de accionistas relacionada con la adquisición de WWE por parte de Endeavor. El juez determinó que ambos “actuaron de forma imprudente” al utilizar Signal con mensajes que se borraban automáticamente, lo que se considera destrucción de pruebas.
La demanda acusa a McMahon y a antiguos miembros del consejo de WWE de haber orientado la venta de 2023 hacia Endeavor para colocarse en una posición favorable dentro de la nueva estructura. Los accionistas sostienen que esa decisión pudo haber dejado sobre la mesa ofertas más beneficiosas para la empresa y para ellos mismos.
Con la sanción impuesta, la carga de la prueba se ha desplazado y ahora corresponde a la defensa demostrar que varias afirmaciones no son ciertas. Entre ellas figuran que Ari Emanuel prometió a Vince un papel continuado en la compañía resultante, que también le ofreció apoyo legal por investigaciones federales, y que Vince ya había decidido ir con Endeavor antes de que comenzara el proceso de revisión estratégica.
El juez también consideró relevante la comunicación entre Khan y Emanuel durante el tramo de agosto a diciembre de 2022, así como el presunto trabajo conjunto con Raine para empujar el proceso hacia Endeavor y alejarlo de otros compradores. Aunque Stephanie McMahon, Paul Levesque y Brad Blum también aparecen como usuarios de Signal, la sanción se centra en la conducta de McMahon y Khan.
Ni WWE ni TKO son demandados en este caso, y McMahon ya no trabaja para la compañía desde su salida en enero de 2024 tras las acusaciones de Janel Grant. El juicio está fijado para comenzar el 8 de junio, así que este revés añade todavía más presión sobre el equipo legal del exejecutivo.