Zully Angeles - 31/05/2026
Esta noche, Lucha Libre AAA celebró la primera parte de su evento Noche de los Grandes. La velada contó con varios combates titulares, además de un enfrentamiento estelar de apuestas donde El Grande Americano venció al Original para quedarse con su máscara y revelar su rostro.
Las acciones comenzaron de forma explosiva cuando Original El Grande Americano emboscó a su némesis estampándole la guitarra de un mariachi en la cabeza durante su presentación. Con el combate pactado oficialmente, el rudo aprovechó el desconcierto para ensañarse con la rodilla izquierda de su oponente mediante brutales silletazos y castigos sobre la mesa de transmisión. A pesar de sufrir una severa hemorragia en la ceja derecha y el destrozo parcial de su máscara, El Grande Americano sacó fuerzas respondiendo con un Rolling Death Valley Driver y un doloroso Side Slam ue hizo saltar una mesa por los aires en ringside, desatando la locura en el recinto.
La noche se transformó en un auténtico caos absoluto con la interferencia de sus aliados, Los Americanos Hermanos irrumpieron para atacar al técnico y destrozar la mesa de comentaristas con su cuerpo, pero el bando de Los Americanos y Rayo llegaron al salve armados con palazos antes de que Bravo ejecutara un espectacular diving crossbody desde las gradas. El encuentro también contó con momentos que involucraron a figuras importantes en su historia, desde el comediante Ojitos de Huevo defendiéndose con su bastón en las barricadas, hasta la sorpresiva aparición de Pimpinela Escarlata vestido de mariachi para devolverle el tiro al rudo reventándole otra guitarra en la cabeza.
El final se trasladó al centro de la lona ensangrentada, donde ambos intercambiaron golpes de rodillas y ejecuciones de poder. Tras resistir un castigo con la cuerda del Texano Jr. y zafarse de un doloroso Ankle Lock a ras de lona gracias al apoyo moral de Andrea Bazarte desde la grada, El Grande Americano esquivó un cabezazo aéreo de su rival, haciéndolo estrellarse directo contra el poste, y de inmediato tomó impulso en las cuerdas para clavar un definitivo flying headbutt para llevarse la victoria más importante de su carrera.
Tras el combate, llegó el emotivo momento de la verdad en el centro del ring. Al verse derrotado, El Grande Americano Original tomó el micrófono para confesar que adoptó el personaje para destruir el legado de los encapuchados, pero terminó respetando el espíritu de la lucha libre mexicana. Ante el asombro del público, se despojó de la incógnita para revelar que su verdadera identidad es la de la estrella internacional Chad Gable. Bañado en sangre y hablando en español, Gable presentó a su esposa e hijos, reconoció a su rival como el único y verdadero "Grande Americano" y le entregó su máscara como señal de respeto. La velada cerró con broche de oro entre los cantos de "Cielito Lindo" de la afición, mientras el héroe local celebraba con sus amigos y novia.