Sebastián Martínez - 11/06/2026
Andre Chase ha recordado que, cuando WWE se interesó por él tras su tryout, la empresa no pensó de inmediato en ficharlo como luchador. Según explicó, la idea inicial era incorporarlo como entrenador, con una propuesta económica bastante más atractiva.
Chase relató que, tras la venta de Evolve a WWE, recibió una llamada en la que le dijeron que no estaba bajo contrato y que debía mantenerse listo por si surgía una oportunidad. Meses después, llegó la invitación al tryout en plena era COVID y ahí fue cuando la compañía le dejó claro que lo veían como un buen candidato para entrenar a otros.
En ese momento tenía 31 años y pensé: 'Bueno, todavía no estoy listo para dejar la lucha libre'. Me dejaron muy claro que era una cosa o la otra. No había jugadores que también fueran entrenadores.
"En noviembre me llamó Canyon y me dijo: 'De verdad que te queríamos como entrenador, pero nos gustó tu prueba. Qué quieres hacer', declaró. "Me dieron las cifras, y el sueldo de entrenador era mucho más alto que el que me ofrecían como luchador. Me pregunté: 'Acepto el dinero y doy por terminada mi carrera'. Me dejaron claro: 'No puedes hacer las dos cosas'".
Aunque el dinero era tentador, Chase tomó otra decisión. Mencionó que a los 31 años aún no estaba preparado para dejar de luchar y que WWE le dejó claro que no existía la posibilidad de combinar ambos roles.
Finalmente, eligió seguir como wrestler, incluso sabiendo que el puesto de coach pagaba más. Su reacción fue sencilla: había llegado a WWE para competir en el ring, no para cerrar esa etapa antes de tiempo.