Sebastián Martínez - 28/07/2026
Paul Wight considera que las redes sociales han desviado el foco de la lucha libre y han hecho que muchos luchadores peleen más para un clip viral que para el público presente en el pabellón. En una entrevista para Planet Tyrus, el veterano de WWE y AEW explicó que la obsesión por los GIF, los highlights y los vídeos cortos está reemplazando la parte más importante del negocio: contar una historia completa de principio a fin.
Según Wight, ahora es demasiado habitual ver a un luchador ejecutar un gran movimiento, detenerse, posar y buscar la validación de la cámara o de las redes en lugar de dejar que el combate fluya con naturalidad. En su opinión, esa mentalidad está haciendo que se pierda la psicología clásica del ring, donde lo crucial no era el movimiento en sí, sino cómo se vendía y cómo reaccionaba el público.
Wight también vinculó este cambio con una transformación más profunda en la forma en que se entienden héroes y villanos. Afirmó que Stone Cold Steve Austin "mató a los heels" porque, aunque era el malo, conectó con la gente al plantarse contra su jefe, mientras que la nWo, a su vez, hizo que los buenos parecieran menos “cool” en comparación. Desde entonces, la psicología de los personajes habría cambiado para siempre.
"Todo el mundo quiere derrotar a un gigante. Todo el mundo quiere hacer esto, aquello y lo otro, y luego, al cabo de un tiempo, es como… sabes Lo que aprendí en psicología es que puedo vender cualquier cosa; lo que marca la diferencia es cómo respondo, y si no cierras el trato, yo lo haré", comentó.
"Jerry 'The King' Lawler siempre decía: 'Si no estás a un pie de ellos, no me interesa tu combate'. Sí, y en cuanto apartas la mirada. Los tiempos cambian. Odio mucho el cambio. Pero ahora todo gira en torno a las redes sociales, a la apariencia, a los 'me gusta', a los vídeos cortos, sin contar la historia completa porque se trata de un solo movimiento. Mira al público. Un solo movimiento. 'Mira eso. Mírame. Reconoce mi presencia'. Si soy un heel: 'Oye, abucheadme'. Si soy un babyface: 'Oh, oye, animadme'".
A pesar de sus críticas, Wight no pide que la lucha libre vuelva atrás, sino que la nueva generación intente recuperar algo esencial: que los fans recuerden el combate entero, no solo el clip de diez segundos que se hace viral después. Para él, el verdadero éxito sigue siendo que la gente se lleve la historia completa, no un momento aislado optimizado para redes.