Sebastián Martínez - 12/08/2026
Eric Bischoff habló recientemente sobre Vince McMahon y la posibilidad de que el expropietario de WWE regrese a la empresa o incluso vuelva a ser una figura pública en general. En su podcast 83 Weeks, Bischoff se preguntó qué beneficio tendría un movimiento así.
“Todo el mundo asume que Vince quiere volver a estar bajo los focos. Yo no estoy convencido de eso. Dudo mucho que vayamos a ver a un Vince McMahon de alto perfil. Lo veremos. No me sorprendería si hace algunas apariciones más pequeñas en WWE, del tipo del Hall of Fame, pero no va a estar en la programación regular. No veo una historia con él. No lo veo siendo la cara de la empresa de ninguna manera, forma o figura”, afirmó Bischoff.
La carga que lleva consigo, independientemente de cómo se resuelvan estas cosas, supera el beneficio
Bischoff también habló sobre las posibilidades de que McMahon regrese como miembro de la junta directiva de TKO Group, algo que considera aún menos probable: “No conozco al resto de la junta, vale No conozco a Ari Emanuel. No conozco a ninguno de ellos. Es difícil decirlo realmente. Desde mi perspectiva, tampoco veo eso. Lo veo aún más remoto. Qué valor añadido aporta Vince McMahon a la junta No aporta ninguno. Aporta equipaje. No es Harvey Weinstein, no está exactamente ahí. No es Bill Cosby, pero está en el mismo vecindario. Es el mismo código postal”.
Las palabras de Bischoff tienen un contexto histórico especialmente relevante debido a la intensa rivalidad que protagonizó con Vince McMahon durante las Monday Night Wars de los años 90. Como presidente de WCW, Bischoff fue el principal rival de McMahon durante la guerra de audiencias entre Monday Nitro y Monday Night Raw, un periodo en el que ambas compañías compitieron semana tras semana por convertirse en la principal fuerza del wrestling profesional.
La rivalidad alcanzó su punto máximo entre 1995 y 1998, cuando WCW llegó a superar a WWE en los índices de audiencia durante 83 semanas consecutivas gracias, entre otros factores, al nacimiento del New World Order y a fichajes como Hulk Hogan, Kevin Nash y Scott Hall. Finalmente, WWE recuperó el control de la guerra de los lunes y terminó comprando WCW en 2001, poniendo fin a la competencia directa. A pesar de que con los años Bischoff y McMahon han coincidido en diferentes proyectos, su enfrentamiento histórico sigue siendo uno de los capítulos más importantes en la historia moderna de la lucha libre.