Sebastián Martínez - 23/09/2026
WWE no tendrá que llegar a juicio por el conocido gesto de The Bloodline. Un juez federal ha desestimado con perjuicio la demanda presentada contra WWE y 2K por la utilización de la pose del dedo levantado, una resolución que cierra el proceso en esta instancia y evita tanto la conferencia de conciliación prevista para octubre como un posible juicio con jurado en diciembre.
La demanda había sido impulsada por Nathaniel Tatha-Nanandji, promotor independiente vinculado a WCWA y creador de la facción Tier 1. El demandante sostenía que WWE había copiado una secuencia visual utilizada por su grupo antes de que The Bloodline popularizara el gesto en televisión. Su reclamación no se centraba únicamente en levantar un dedo, sino en la coreografía completa: la formación del grupo, la pausa previa, la señal del líder, el movimiento escalonado de los integrantes y la pose final mirando a cámara.
El tribunal, sin embargo, consideró que esa acusación no alcanzaba el nivel necesario para continuar. El juez de distrito David Clay Fowkes reconoció que el material de Tatha-Nanandji estaba sujeto a derechos de autor, pero determinó que la demanda no demostraba que WWE hubiera copiado elementos originales protegibles de dicha presentación. Además, concluyó que no existían pruebas suficientes de que los demandados hubieran tenido acceso al contenido específico de Tier 1.
La falta de semejanza sustancial fue uno de los grandes obstáculos para el demandante. Al analizar los vídeos y las imágenes presentadas como prueba, el juez observó que la secuencia de Tier 1 no se mantenía de forma consistente entre los diferentes ejemplos aportados. En cambio, la pose atribuida a The Bloodline aparecía de manera estable en el material de WWE, algo que, según el tribunal, impedía establecer un paralelismo claro entre ambas presentaciones.
El tribunal observa que la secuencia de Tier 1 no parece ser consistente entre las pruebas del demandante tal y como se alegaba en la demanda. El material presuntamente infractor de los demandados es consistente en cada una de las iteraciones de las pruebas proporcionadas, y el tribunal considera que una persona razonable, al revisar los materiales conjuntamente, solo observaría similitudes entre los clips de los demandados, no entre los clips del demandante.
Para que una reclamación por infracción de derechos de autor pudiera prosperar, Tatha-Nanandji necesitaba acreditar dos aspectos: que WWE tuvo acceso al material original y que el contenido utilizado por la empresa era sustancialmente similar a una expresión creativa protegida. El juez entendió que ninguno de los dos requisitos se había cumplido y, por ello, concluyó que el demandante no había presentado una reclamación válida por infracción directa de copyright.
"El tribunal concluye que el demandante no ha cumplido los requisitos de acceso y similitud sustancial exigidos para una infracción de derechos de autor. En consecuencia, el demandante no ha establecido una reclamación por infracción directa de copyright".
El argumento sobre el supuesto acceso de WWE al material también fue descartado. Tatha-Nanandji había afirmado que un luchador sin identificar, que trabajó para WCWA antes de aparecer en SmackDown, solicitó vídeos para tareas de scouting. También señaló que un empleado de WWE, igualmente sin identificar, asistió a un show de WCWA y se mantuvo en contacto con él. Para el tribunal, esos hechos no probaban que alguien relacionado con WWE hubiera visto los vídeos concretos donde aparecía la secuencia de Tier 1, por lo que la conexión planteada se basaba en especulaciones.
La desestimación con perjuicio significa que este caso no podrá volver a presentarse con la misma base legal ante el mismo tribunal. Salvo que la parte demandante decida recurrir la resolución, WWE y The Bloodline dejan atrás una disputa que podía haber llegado a juicio a finales de año. Por ahora, el famoso gesto del dedo en alto seguirá formando parte de la presentación del grupo sin esta demanda pendiente sobre su uso.