Sebastián Martínez - 26/09/2026
The Undertaker puede estar retirado de los cuadriláteros, pero sigue demostrando que pocas personas saben dominar una entrada como él. El miembro del WWE Hall of Fame sorprendió al público este viernes con una aparición especial durante un partido de los Savannah Bananas, donde trasladó toda la teatralidad de su legendario personaje a un campo de béisbol.
La aparición tuvo lugar en el Globe Life Field de Arlington, Texas, durante un encuentro de Banana Ball. Lejos de aparecer de forma discreta, The Undertaker recurrió a buena parte de los elementos que convirtieron sus caminatas hacia el ring en una de las imágenes más reconocibles de la historia de WWE: las luces se apagaron, comenzó a sonar su inconfundible música de entrada y varios druidas lo acompañaron mientras avanzaba lentamente hacia el terreno de juego.
El "Deadman" apareció durante la novena entrada con una misión muy concreta: llevar el último balón ceremonial de Banana Ball hasta el montículo del pitcher. El momento trasladó una de las entradas más legendarias del wrestling a un escenario completamente diferente, pero los aficionados entendieron rápidamente el juego y recibieron a Undertaker como si estuvieran presenciando una aparición sorpresa durante un evento de WWE.
El Globe Life Field tampoco es un escenario completamente ajeno al mundo de la lucha libre. El estadio, hogar de los Texas Rangers de la MLB, se encuentra en Arlington, muy cerca de Dallas, una región con una extensa relación con WWE y especialmente significativa para The Undertaker, nacido en Houston y estrechamente vinculado a Texas durante toda su carrera.
La elección de The Undertaker encaja especialmente bien con el espíritu de los Savannah Bananas. El equipo se ha hecho mundialmente conocido por transformar el béisbol tradicional en un espectáculo de entretenimiento desde su creación en 2016. Su formato, denominado Banana Ball, utiliza reglas propias y combina deporte, humor, interacción constante con los asistentes, coreografías y todo tipo de situaciones diseñadas para convertir cada partido en una experiencia que va mucho más allá del resultado.
Los Bananas han construido buena parte de su popularidad precisamente alrededor de ese concepto. Jugadores bailando durante los partidos, celebraciones poco convencionales, actuaciones y apariciones especiales forman parte habitual de sus eventos. En ese contexto, una entrada a oscuras acompañada por música, iluminación y druidas no desentonó en absoluto y terminó convirtiéndose en otro de los momentos pensados para sorprender al público durante su gira.
Para The Undertaker, este tipo de apariciones forman parte de una etapa muy diferente de su carrera. Mark Calaway anunció su retirada de la lucha libre profesional en 2020 después de tres décadas como una de las principales figuras de WWE. Su último combate tuvo lugar en WrestleMania 36, donde derrotó a AJ Styles en el recordado Boneyard Match.
WWE terminó rindiéndole homenaje durante Survivor Series de aquel mismo año, exactamente tres décadas después de su debut en la compañía. Posteriormente, The Undertaker fue inducido al WWE Hall of Fame en 2022, poniendo el broche definitivo a una carrera que incluyó múltiples campeonatos mundiales y una histórica racha de 21 victorias consecutivas en WrestleMania.
Desde entonces, Calaway ha mantenido una presencia habitual alrededor de WWE sin necesidad de volver a competir. Ha participado en apariciones especiales, eventos, entrevistas y diferentes proyectos, además de mostrar progresivamente una faceta mucho más cercana a su personalidad real después de décadas protegiendo el aura y el misterio de The Undertaker.
Eso no significa que el personaje haya desaparecido por completo. WWE ha seguido recurriendo ocasionalmente a la imagen del "Deadman" para momentos especiales, y el propio Calaway continúa demostrando que puede recuperar sus gestos, su música y su característica presentación cuando la ocasión lo requiere.
Su aparición con los Savannah Bananas fue un ejemplo especialmente curioso. El escenario era completamente distinto, pero la reacción provocada por la entrada resultó inmediatamente reconocible. Más de tres décadas después de presentar al personaje por primera vez en WWE, basta con apagar las luces y escuchar los primeros compases de su música para que The Undertaker vuelva a convertirse, aunque solo sea durante unos minutos, en el "Deadman".