Sebastián Martínez - 16/10/2026
Rey Fénix ha revelado que una antigua lesión en la cadera derecha continúa afectando a su vida cotidiana, hasta el punto de que necesita realizar ejercicios de estiramiento todos los días para evitar molestias al caminar. La superestrella de WWE ha repasado las lesiones más importantes de su carrera y ha reconocido que ninguna fue tan dolorosa ni complicada de superar como la que sufrió durante uno de sus característicos saltos hacia el exterior del cuadrilátero.
Durante un vídeo publicado en su canal de YouTube, el luchador mexicano explicó que, aunque considera superada aquella lesión, todavía debe seguir una rutina de cuidados para mantener la movilidad de la cadera y evitar que reaparezcan las molestias.
Rey Fénix recuerda las lesiones más graves de su carrera
El estilo aéreo de Rey Fénix le ha convertido en uno de los luchadores más espectaculares de su generación, pero también ha provocado que acumule numerosas lesiones a lo largo de su trayectoria profesional.
Durante su intervención, el mexicano recordó que ha sufrido fracturas en ambas piernas, problemas de ligamentos y varias luxaciones.
He tenido algunas lesiones, para mí son muchas. Me encantaría poder decir que nunca me he lesionado, pero creo que hay muy pocos luchadores afortunados que pueden afirmar algo así. Al principio de mi carrera me fracturé el empeine del pie derecho. Después me fracturé la tibia izquierda y sufrí un golpe muy fuerte en la rodilla derecha que me provocó una sobreextensión de los ligamentos.
Fénix también explicó que sufrió una luxación en el codo izquierdo y otra en el hombro derecho. Sin embargo, considera que su lesión de cadera fue mucho más complicada que todas las anteriores.
Una mala caída durante un salto le provocó una grave lesión de cadera
El luchador explicó que el problema comenzó durante uno de sus saltos hacia el exterior del ring, cuando aterrizó de manera incorrecta sobre el lado derecho de su cuerpo.
Tuve una caída muy mala. Hice un salto hacia fuera y aterricé completamente sobre el lado derecho de mi cuerpo, especialmente sobre la cadera. Eso me provocó problemas muy serios con el cartílago que está en la unión de la cadera y la pierna. Me resultó muy difícil recuperarme de aquella lesión.
La recuperación fue especialmente complicada debido a la zona afectada y al dolor que experimentaba durante el proceso.
Aunque actualmente no considera que siga lesionado, Rey Fénix reconoce que las secuelas le obligan a prestar especial atención a su movilidad y flexibilidad.
Por eso, hoy en día, lo primero que hago al despertarme es estirarme, y antes de dormir también me estiro. Los músculos de mi cadera quedaron tan sensibles que, si no los caliento o no los estiro durante dos o tres días, empiezan a atrofiarse y aparecen problemas de flexibilidad.
El mexicano aseguró que descuidar estos ejercicios puede provocar molestias importantes incluso al realizar actividades cotidianas.
Me duele incluso caminar. Ahora es una lesión que, gracias a Dios, ya pasó y que no podemos seguir llamando lesión, pero una forma de cuidarme es precisamente esa: seguir estirando la zona.
Rey Fénix necesita calentar y estirar la cadera todos los días
Las consecuencias de aquella lesión también condicionan su preparación física y sus entrenamientos de lucha libre.
Fénix explicó que necesita calentar adecuadamente la cadera antes de acudir al gimnasio o realizar cualquier actividad deportiva para evitar que los músculos vuelvan a tensarse.
Cada vez que voy a entrenar lucha libre o al gimnasio tengo que calentarla y estirarla para evitar que los músculos vuelvan a atrofiarse y se pongan demasiado tensos. Si eso ocurre, incluso caminar puede resultar incómodo.
Esta rutina se ha convertido en una parte imprescindible de su preparación diaria, tanto para continuar compitiendo como para mantener una buena movilidad fuera del cuadrilátero.
El doloroso tratamiento al que se sometió Rey Fénix para recuperarse
Durante la entrevista, el luchador también recordó el tratamiento médico que recibió para intentar recuperarse de la lesión.
Después de someterse a resonancias magnéticas y radiografías, Fénix recibió infiltraciones de plasma rico en plaquetas (PRP), un procedimiento que utiliza componentes obtenidos de la propia sangre del paciente.
El mexicano explicó que los médicos le extrajeron sangre, la procesaron mediante una máquina de centrifugación y posteriormente le inyectaron el material obtenido en las zonas afectadas.
Me sacaban sangre y la ponían en una máquina que giraba para separar sus componentes. Después utilizaban una parte para inyectarla directamente donde estaba la lesión.
Fénix recordó que recibió inyecciones tanto en la zona posterior como en la parte delantera de la cadera, cerca de la articulación con la pierna.
Tuvieron que inyectarme en la parte baja de la espalda, cerca de la cintura y la cadera, y también en la parte delantera, donde está la articulación entre la cadera y la pierna. Incluso con anestesia fue muy doloroso.
El luchador considera que este proceso fue especialmente difícil en comparación con otras lesiones que había sufrido anteriormente, como las luxaciones de codo y hombro.
Esta ha sido la peor porque necesitó resonancias, radiografías y el tratamiento con PRP. Fue muy doloroso, tanto por el procedimiento como por las molestias en la pierna y la cadera. La lesión y la recuperación fueron las más duras que he vivido.
Rey Fénix continúa compitiendo en WWE, pero reconoce que aquella lesión cambió para siempre su manera de preparar el cuerpo. Aunque ha conseguido dejar atrás la fase más complicada de su recuperación, sigue necesitando cuidados diarios para evitar que el dolor y la rigidez vuelvan a afectar a su movilidad.