El último episodio de AEW Dynamite contó con un destacado combate que enfrentó a Megan Bayne contra Kris Statlander, con la victoria cayendo del lado de la primera. Al término de la lucha, Penelope Ford entró en el ring para golpear a Statlander, lo que propició la salida de Thunder Rosa.
Armada con una silla metálica, Rosa amenazó a Bayne, pero Ford se interpuso entre ambas. La situación confundió a los fans, especialmente cuando la mexicana amagó con golpear a Megan para finalmente no hacerlo, e incluso forcejeó con Penelope, quien trató de arrebatarle la silla. Sin embargo, el segmento finalizó con Ford y Bayne regresando a backstage sin haber mantenido ningún tipo de altercado físico con Rosa, lo que dejó al público algo extrañado.
Hoy, el medio especializado Fightful ha aportado más información sobre aquel segmento, señalando que no hubo ningún problema entre las luchadoras, salvo una mala disposición en el ring debido a un malentendido por parte de un entrenador o productor.
"Tras un combate con Kris Statlander, Penelope Ford se involucró y ayudó a Bayne. Thunder Rosa acudió al rescate con una silla, y una extraña serie de eventos se desarrolló. Los personajes de Bayne y Ford parecían no verse afectados por la situación, mientras Thunder Rosa se contenía de golpearlas con la silla", recordó el medio.
"En Internet se especuló que Bayne y Ford 'estaban haciendo negocios por su cuenta', pero la versión interna dice que no fue así. Aquellos con los que hablamos dijeron que se trataba de un malentendido por parte de un entrenador o productor, quien no indicó correctamente a los talentos sobre dónde posicionarse. Fuentes en AEW dijeron que la situación fue discutida después del segmento y que ninguna de las participantes tiene problemas para trabajar juntas", escribió Fightful.