Las grandes glorias del wrestling que marcaron a los fans de hoy

Un repaso a cómo el wrestling conquistó España, de las noches en Canal+ a las leyendas que marcaron a toda una generación

Las grandes glorias del wrestling que marcaron a los fans de hoy

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Ponle el volumen a cero a la tele. Son las dos de la mañana. Hay un tipo con máscara saltando desde la tercera cuerda y tu madre no puede enterarse de que sigues despierto. Así fue para muchos en España el primer contacto con el wrestling. Sin Canal+ no hay historia. Sin aquellas emisiones nocturnas de los noventa, con locución en inglés y calidad de imagen dudosa, la afición española que existe hoy no tendría la misma forma. Lo que llegaba por pantalla no era deporte ni era circo exactamente: era otra cosa. Y había nombres concretos que hacían que mereciera la pena quedarse.

Esa capacidad de enganchar a distancia, de generar tensión desde una pantalla pequeña, es algo que otros formatos de entretenimiento también han aprendido a explotar. El casino online de Solcasino funciona con una lógica parecida: la intensidad del juego en vivo, sin moverse del sofá. Cada mano, cada tirada, tiene algo del mismo nervio que generaba esperar el combate estelar. El formato cambia; la adrenalina, no.

The Undertaker, o cómo un hombre construyó una religión

Treinta años. El mismo personaje, más o menos, durante treinta años. Eso no lo ha hecho nadie más en el entretenimiento moderno. Mark Calaway se retiró en 2020 y lo hizo con una racha en WrestleMania que todavía se discute: 21-0 antes de que Brock Lesnar la cortara en 2014. El silencio que cayó en el arena de Nueva Orleans ese día fue genuino. La gente no sabía cómo reaccionar porque nadie tenía protocolo para algo así. Para los fans españoles que lo descubrieron a través de Canal+, el Undertaker fue algo difícil de explicar a quien no lo vivió: un personaje sobrenatural que, por alguna razón, nadie cuestionaba.

Shawn Michaels: el que hacía que los combates importaran

Hay una diferencia entre ver wrestling y seguir wrestling. Shawn Michaels fue, para mucha gente, el responsable del salto entre una cosa y la otra. Sus combates con Bret Hart en los noventa, los dos enfrentamientos con Undertaker en WrestleMania 25 y 26, la pelea con Ric Flair en la que este se retiró: todos tienen una arquitectura emocional que no es habitual en el formato. Tensión que sube, momentos donde parece que todo está perdido, remate que llega cuando tiene que llegar. Se retiró en 2010. Volvió en 2018 para un combate en Arabia Saudí que es mejor no mencionar. Lo primero es lo que queda.

Stone Cold y el fan que no se sentía representado

Antes de Steve Austin, el wrestling de la WWE tenía un tipo de protagonista bastante concreto: musculoso, sonriente, con valores familiares. Austin rompió eso de una patada. Un texano de pocas palabras, cerveza en mano, dispuesto a insultar a su jefe en directo cada semana. El personaje conectó con gente que no se había sentido aludida por nada de lo anterior. En España, la Attitude Era llegó justo cuando el acceso a la programación se amplió y la base de seguidores creció de forma notable. Austin fue la puerta de entrada para muchos de ellos. Se retiró en 2003, con el cuello roto literalmente. Su último combate fue ante The Rock en WrestleMania XIX.

Rey Mysterio y la deuda del wrestling español con México

Pregúntale a cualquier aficionado español de entre 35 y 45 años por qué empezó a ver wrestling. Hay una probabilidad alta de que aparezca Rey Mysterio. El de San Diego, con raíces en la lucha libre mexicana, demostró que el tamaño no era el argumento. Sus movimientos no los hacía nadie más de la misma manera. En WrestleMania 22, en 2006, ganó el campeonato mundial en el combate que abrió el show, dedicándoselo a Eddie Guerrero, que había muerto meses antes. Fue el primer luchador de menos de 90 kilos en llevarse ese título en ese escenario. La conexión que estableció con el público hispanohablante en general, y español en particular, tiene mucho que ver con por qué la afición local fue creciendo durante esa época.

Eddie Guerrero: el único que hacía llorar de verdad

Eddie murió el 13 de noviembre de 2005. Tenía 38 años. Esa mañana, cuando la noticia se extendió, hubo gente que lloró por alguien a quien nunca había visto en persona. Eso no pasa con los personajes de televisión. Pasa con las personas. Guerrero había construido algo en el ring que iba más allá de las llaves y los golpes: una historia real metida dentro de una historia inventada. Las adicciones, la recuperación, el campeonato ganado ante Lesnar en No Way Out 2004 con el título en el aire hasta el último segundo. Lie, cheat and steal era el lema de su personaje. La ironía es que fue el más auténtico de todos.

Como vemos, el mundo del wrestling es mucho más importante de lo que se cree. Es un universo que atrapa a personas y no las suelta, y que se traspasa de generación a generación.

Sobre el autor
Sebastián Martínez

Sebastián Martínez, director de SoloWrestling.com y excomentarista de WWE en Antena 3, Gol TV y Netflix, analiza la actualidad del wrestling con rigor y pasión. Con más de 20 años de experiencia, sigue siendo un referente de la lucha libre en español. Puedes seguirle en su cuenta oficial en X.