Las historias reales del wrestling que el cine se atrevió a filmar
Del mito enmascarado al drama de las grandes familias del ring
El wrestling y el cine llevan décadas cruzando caminos. Algunas películas eligieron contar historias reales, otras tomaron elementos de luchadores y familias para construir ficción, pero todas encontraron en el ring un espacio donde el espectáculo, el dolor y la leyenda conviven de cerca.
La Habana, 1958: cuando El Santo empezó a filmar
Rodolfo Guzmán Huerta rodó sus dos primeras películas en La Habana, no en Ciudad de México. Santo contra cerebro del mal y Santo contra hombres infernales se filmaron en 1958 como coproducción entre México y Cuba. El detalle que casi nunca se cuenta: el rodaje terminó un día antes de que Fidel Castro entrara en la ciudad. Las dos cintas quedaron guardadas y recién se estrenaron comercialmente en 1961.
De ahí en adelante El Santo levantó un catálogo de 52 películas. El cine de luchadores mexicano nació con otra lógica, lejos del biopic serio que después buscaría Hollywood: un enmascarado peleando contra vampiros, científicos locos y momias, sin quitarse la máscara dentro ni fuera del ring. Ficción pura sobre una figura real que jamás rompió el personaje.
Nacho Libre y una historia real mejor que la comedia
Nacho Libre (2006), de Jared Hess con Jack Black, se anuncia como libremente inspirada en Fray Tormenta. La palabra clave es "libremente": se queda con la premisa pintoresca del cura que lucha y descarta el resto.
Sergio Gutiérrez Benítez luchó enmascarado durante 23 años para sostener el orfanato que dirigía, que llegó a albergar a 270 chicos. El Señor Tormenta y Tormenta en el ring, dos películas mexicanas de 1963, le habían dado la idea. El propio Fray Tormenta hizo un cameo en la cinta de Hess. Al lado de esa biografía, la comedia se siente como la postal borrosa de una historia que aguantaba un drama entero.
The Iron Claw: los cuerpos que hubo que construir
The Iron Claw (2023), escrita y dirigida por Sean Durkin y estrenada por A24 en diciembre de ese año, apostó todo a lo físico. Zac Efron interpreta a Kevin Von Erich junto a Jeremy Allen White, Harris Dickinson, Holt McCallany y Lily James.
El trabajo previo pesó tanto como el guion. Construir hombros y espalda de luchador de los ochenta implicó meses de pesas duras, comidas medidas y suplementación de la más básica, incluida la creatina de toda la vida. Nada exótico. El resultado en pantalla convence porque los actores se mueven como gente que carga peso todos los días, no como galanes disfrazados.
Lo que la película eligió dejar fuera
La familia Von Erich tuvo más hijos de los que aparecen. Durkin sacó del relato a Chris Von Erich, el hermano menor, que murió en 1991 a los 21 años. El director contó que el personaje estuvo cinco años en el guion y terminó fuera porque repetía una tragedia que el relato ya no podía sostener.
Es una decisión brutal y honesta. La historia de esa familia acumuló tantas muertes que la fidelidad total habría entregado algo insoportable de ver. Recortar a un hijo real para que la película respirara dice mucho sobre el límite entre documentar y narrar.
The Wrestler: una ficción más real que varios biopics
The Wrestler (2008), de Darren Aronofsky, no cuenta la vida de nadie en particular. Mickey Rourke es Randy "The Ram" Robinson, un personaje inventado, y aun así la película se siente más verdadera que media docena de biografías reales.
Ganó el León de Oro en Venecia 2008 y sumó dos nominaciones al Oscar, para Rourke y para Marisa Tomei. Funciona porque entiende el oficio desde adentro: el vestuario vacío, los favores de camerino, el cuerpo que ya cobró la cuenta. Rourke, que venía de su propio derrumbe, no interpretó a un luchador, se paró como uno.
Man on the Moon y el cruce Kaufman-Lawler
Man on the Moon (1999), de Milos Forman, con Jim Carrey como Andy Kaufman, entra a la lucha por una puerta lateral. Kaufman convirtió su feud con Jerry Lawler en un experimento sobre qué era real y qué era espectáculo, y confundió a medio país en el camino.
Lo mejor del planteo fue que el propio Lawler apareció haciendo de sí mismo: una legitimidad que ningún doble habría conseguido, con la duda que Kaufman cultivó toda su vida intacta.
Fighting with My Family, del documental a Hollywood
La historia de Paige llegó al cine desde un documental británico de Channel 4, The Wrestlers: Fighting with My Family (2012). Stephen Merchant lo transformó en película en 2019, con Florence Pugh en el papel de Saraya y Dwayne Johnson figurando como productor.
Se nota el origen documental: la familia de Norwich, el contraste entre el circuito independiente y el aparato estadounidense, la hermana que se queda en casa. Merchant redondea las asperezas, pero conserva el retrato.
Los documentales y el desgaste real del oficio
Donde la ficción estiliza, los documentales muestran la factura. Rodillas operadas, adicciones, luchadores que siguen subiendo al ring pasados los cincuenta porque no saben hacer otra cosa. Ese cuerpo gastado es el verdadero personaje.
Conviene ubicarlo en su época. En los años que retratan esas historias no existía el catálogo de suplementos que hoy se pide en dos clics, y tampoco los frascos de testo tal como se los conoce ahora. Aunque hubieran existido, no habrían cambiado esos finales. El desgaste venía de las giras eternas, las caídas mal calculadas y la falta de descanso, no de lo que faltaba en la mesita de noche.
La película que todavía nadie se animó a filmar
Queda pendiente la crónica seria de la lucha libre mexicana como negocio y como cultura popular, más allá del enmascarado justiciero. La transición del cine de El Santo a las arenas actuales tiene material para una película que México todavía se debe. El cine anglosajón ya filmó a sus muertos. La historia grande de este lado del mapa sigue esperando cámara.
Sobre el autor
Sebastián Martínez, director de SoloWrestling.com y excomentarista de WWE en Antena 3, Gol TV y Netflix, analiza la actualidad del wrestling con rigor y pasión. Con más de 20 años de experiencia, sigue siendo un referente de la lucha libre en español. Puedes seguirle en su cuenta oficial en X.