Durante la reciente edición de WWE SmackDown, Drew McIntyre se encaró con el Campeón Indiscutido Cody Rhodes y también con "The Viper", lo que llevó a un combate más tarde donde Drew logró la victoria sobre Randy Orton gracias a la interferencia de Kevin Owens. Sin embargo, la noche no terminó bien para Drew, gracias a Damian Priest.
Más tarde, Drew McIntyre tuvo un breve encuentro con el cantante Lewis Capaldi en el backstage, donde ambos acordaron salir a tomar algo después. Sin embargo, Jackie Redmond se acercó al escocés para entrevistarlo. Drew dejó en claro que no le importaba lo sucedido entre Kevin Owens y Randy Orton, y afirmó que su verdadero problema era con Damian Priest, quien esa noche no tuvo el valor de aparecer.
Luego, el escocés, feliz, se despidió y se dirigió al parking, donde, al abrir la puerta, finalmente se encontró con Priest y ambos comenzaron una feroz pelea. La acción se trasladó al capó de un coche, donde Damian ejecutó un devastador South of Heaven, haciendo que el cuerpo de McIntyre impactara violentamente contra el parabrisas, el cual quedó completamente destrozado.
Después de su ataque, Priest abandonó el lugar mientras varios oficiales acudían al auxilio del escocés. Mientras tanto, escoltado por varios miembros de seguridad, CM Punk se dirigía hacia el interior del recinto para firmar su contrato. Al pasar cerca de un dolorido McIntyre, quien aún permanecía sobre el coche destrozado, Punk esbozó una sonrisa antes de continuar su camino.