La más reciente edición de WWE NXT comenzó de manera sorpresiva con Stephanie Vaquer abriendo el show. "La Primera" se dirigió al ring con sus dos campeonatos, donde fue recibida por Ava. La General Manager reconoció el talento de la chilena y destacó por qué es llamada "La Primera". Tras elogiar su desempeño, Ava anunció que ambas habían tomado una muy importante decisión con el objetivo de beneficiar a la división femenina.
Vaquer anuncia que decidió renunciar al Campeonato Norteamericano, y seis mujeres competirán por él en una Ladder Match en Stand & Deliver. Aunque los fans se mostraron en desacuerdo, Stephanie reconoció que no era la decisión más popular, pero sí la mejor para seguir impulsando la evolución de la división femenina. Sin embargo, puso una condición antes de entregar el título: ella decidiría quién será su oponente en Stand & Deliver por el Campeonato de NXT, una propuesta que Ava aceptó.
Jordynne Grace apareció en escena decidida a obtener su oportunidad en Stand & Deliver, pero fue interrumpida por Jaida Parker, quien insistió en que aún merecía estar en la órbita titular tras haber derrotado a Grace la semana pasada. Jordynne le respondió que ya tuvo su oportunidad y ahora debía ir al final de la fila. Stephanie las instó a resolver su conflicto, lo que desató una pelea entre ambas. Grace lanzó un golpe que envió a Parker al ringside. Varios oficiales intervinieron para separarlas, pero Jordynne arrojó a uno de ellos fuera del cuadrilátero, cayendo sobre sus compañeros.
Stephanie Vaquer, desde su llegada a la marca, ha estado haciendo historia. Primero, se coronó como Campeona Norteamericana de NXT hace 47 días en Vengeance Day. Posteriormente, en WWE Roadblock el 11 de marzo, logró derrotar a Giulia, convirtiéndose en la nueva Campeona de NXT. La semana pasada, en una intensa noche, defendió sus títulos en dos luchas distintas, primero ante Jaida Parker y luego ante Fallon Henley