En la más reciente edición de WWE SmackDown, el General Manager Nick Aldis se dirigió al público desde el centro del ring para recordarles a los fans los riesgos que conlleva convertirse en un luchador profesional, donde, de un día a otro, todo puede cambiar. Tras sus palabras, Aldis cedió el micrófono a Kevin Owens, quien apareció en escena para hacer un importante anuncio sobre su carrera.
El canadiense comenzó a recordar su largo recorrido de 25 años como luchador, mencionando que, aunque ha logrado mucho, viviendo su sueño y sacando adelante a su familia, ha tenido que pagar un alto precio con su cuerpo. Owens reveló que ha estado lidiando con una lesión en el cuello durante los últimos cuatro meses y que ahora necesita someterse a una cirugía para su recuperación.
Visiblemente emocionado, Kevin Owens expresó: "No sé cuándo podré regresar a la acción". El luchador agradeció a los fans por su apoyo a lo largo de los años y se disculpó con ellos por no poder seguir luchando por un tiempo indefinido. Tras un gesto de despedida hacia Aldis, Owens abandonó el ring y se dirigió de regreso a backstage.
Sin embargo, quien iba a ser su rival en WrestleMania 41, Randy Orton, apareció en la escena. "The Viper" se acercó al cuadrilátero y observó a Owens desde el apron. Orton recibió la noticia de Aldis de que su combate en WrestleMania había sido cancelado y en un arrebato de frustración, Randy Orton respondió con un inesperado RKO a Aldis. Tras ello, Orton clavó su mirada en el logo de WrestleMania y abandonó el ring.